Exprimiendo Toronto a tope | Experience Toronto

25 Jul 2017 en Experience Toronto 2017
Experience Toronto

¡Queridas familias!¿Cómo estáis? Seguro que no tan bien como nosotros. Cada semana que pasa nos vamos sintiendo un poco más Torontianos y vamos sintiendo cada esquinita un poco más nuestra gracias a este Experience Toronto, como cuando ves tanto una película que parece que formes parte de ella. 

El tiempo por aquí sigue sin darnos mucha tregua, aún así somos conscientes de que esto se va terminando y no queremos perdernos nada. La semana pasada fue una semana llena de paseos, playa y una gran fiesta. Pero vayamos poco a poco...

El lunes fuimos a visitar una de las zonas más conocidas de Toronto: Kensington Market. Aunque parezca que es de nuevo un mercado, se trata de un pequeño barrio pegado a China Town. Es uno de los barrios hipsters por excelencia, lleno de tiendas de segunda mano, puestos de comida orgánica y vegetariana, casas pintadas de todos los colores y decoraciones de lo más dispar. Los estudiantes tuvieron que competir de nuevo en un juego en el que tenían que ir logrando pequeños objetivos, como hacerse una foto con unas gafas alocadas puestas. ¡Se lo pasaron genial! Y el barrio les gustó un montón. La primera vez que vas por ahí parece que te hayas teletransportado a Londres o Berlín.

El martes no tuvimos actividad justo después de clase, porque por la tarde íbamos a ir a una fiesta en un barco, en el que veríamos anochecer desde el lago Ontario. Se trata de una de las actividades que más les gustan siempre a los estudiantes. El barco, cargado con adolescentes de todas las nacionalidades y de muchas escuelas de Toronto, zarpó del puerto cuando todavía era de día. Mientras anochecía, los estudiantes pudieron bailar y ver el anochecer tras el famoso skyline de Toronto. ¡Todo un privilegio! Acabamos todos bien cansados de tanto cantar, bailar y hacernos todo tipo de fotos. ¡Un recuerdo inolvidable!

Experience Toronto Skyline

El miércoles, que estábamos todos bastante cansados tras la fiesta del martes, pudimos disfrutar de una tregua del tiempo e irnos a Bluffers Park, un parque a las afueras de Toronto. Se trata de un parque famosos por sus acantilados y sus preciosas vistas. Caminando un poco descubrimos una cala paradisiaca y practicamente vacía, así que decidimos encaminarnos hacia ella para darnos unos baños y tomar un poco el sol. Tuvimos que armarnos de valor y de ganas de aventura, porque para llegar había que cruzar un riachuelillo que cubría más de lo que todos nos esperamos. ¡Acabamos con los pantalones y todo mojado al pasar! Pero nos echamos unas buenas risas. Una vez logrado nuestro objetivo, llegamos a la cala y disfrutamos de una perfecta tarde de playa.

El jueves no tuvimos tanta suerte y la lluvia volvió a aparecer, por lo que nos fuimos a visitar el Eaton Centre, uno de los centros comerciales más famosos y visitados de Toronto. En él tuvimos tiempo de comprarnos algún capricho y, de paso, algún regalito a nuestros seres queridos.

El viernes teníamos la tarde completita, ya que teníamos que visitar dos sitios distintos: Distillery District y Graffiti Alley. Distellery District es uno de los lugares más visitados en Toronto y que cada vez está adquiriendo más popularidad. Se trata de una antigua destilería reconvertida en un pequeño paraíso de tranquilidad en mitad de esta gran ciudad, lleno de tiendas de diseño y restaurantes, donde acude la gente de la ciudad para disfrutar de un buen cocktail o de una magnífica cena. Nosotros pudimos darnos un paseo por sus estrechas calles y perdernos entre sus tiendas de artesanos de Toronto. 

Después cogimos un tranvía que nos llevó hasta el otro lado de la ciudad, de nuevo cerca de Kensington Market. Ahí, entre el bullicio de la ciudad y los grises edificios, se encuentra una pequeña isla llena de color: Graffiti Alley. Un lugar en el que los artistas callejeros de Toronto y del resto del mundo pueden disfrutar de espacios donde llevar a cabo su vocación: el graffiti. A día de hoy y con el auge de las redes sociales, este callejón se ha hecho muy famoso, debido, sobretodo, a las preciosas fotos que se pueden hacer para subir a los diferentes perfiles de las redes. 

El sábado tendríamos que haber ido a pasar el día a Centre Island, la más grande de las islas de Toronto, pero debido a las fuertes lluvias de primavera, la isla se encuentra cerrada, debido a que está inundada. Pero no pasó nada, porque nuestra monitora canadiense tuvo la genial idea de ir todos juntos a un parque público a hacer una barbacoa. En Toronto, en muchos de los parques, hay barbacoas de uso público, para poder disfrutar, en compaía de familiares y amigos, del verano en la ciudad. Así que compramos todo lo necesario para hacer una barbacoa (incluso bien de verdura) y nos fuimos todos juntos a un parque al norte de la ciudad. Aunque el tiempo no volvió a ser el mejor y nos llovió un poquito, pudimos pasar un gran día comiendo brochetas, maiz y salchicas todos juntos.

Como veis no podemos estar más contentos y más liados. Estamos aprendiendo un montón de la cultura canadiense y, en especial, de Toronto. 

Un abrazo enorme,
Paula